"Uff si yo os contara!!! Mis alumnos dicen que las temperaturas del clima oceánico son moderadas.. Entre 40 y 50ºC . Solo les faltaba poner "A la sombra".. "
A muchos les parecerá una burrada, pero yo me he sentido identificado con ese comentario, de hecho, veo lógico que haya niños que crean que una temperatura moderada del agua está en esos grados.
En primer lugar, todos sabemos que el agua que hieve quema, y quema mucho. De aquí podemos decir que el agua a 100 ºC quema, porque es la temperatura a la que hierve. Vale.
En segundo lugar, todos sabemos que el agua a 0 ºC y en proceso de fusión o solidificación está fría, muy fría. De hecho, sabemos que a 5 ºC también lo está.
Si nunca habeis tenido la suerte de quemaros con agua que no hierva, os dareis cuenta de que a priori lo que tendemos a hacer es una linea recta entre dos puntos que conocemos, por lo que tenemos una entre el casi-hielo y el agua hirviendo dónde en un lado te quemas, y en el otro te congelas. Pues entonces está clarísimo, a 50ºC se debe estar genial.
Quizá, y para baldar dicha teoría, la gente debiera darse cuenta de que a 30 ºC un día de verano hace un calor espantoso, pero entonces nos podría salir alguien diciendo que eso es independiente, puesto que si el aire está a 30ºC (en realidad no, pero bué) el agua debe estar más o menos a la misma temperatura, puesto que están en contacto, y que cuando se meten tienen frío. De aquí podríamos acabar pensando que distintas sustancias se relacionan de distintas maneras con nuestras sensaciones térmicas dependiendo de su temperatura, aunque en realidad lo hacen dependiendo de su estado de agregación (conducción y convección) y bueno, sí, de la temperatura en el caso de la radiación.
Yo me di cuenta de que el agua empezaba a quemar alrededor de los 38 ºC cuando tenía 22 años, es decir, el año pasado. Estaba de Erasmus y me fuí con dos amigos a visitar a la novia de uno de ellos, en Aachen. A la hora de ducharme, me di cuenta de que el manubro ese te decía la temperatura según la apertura, de forma que estaba calibrado. Y ahí me di cuenta que me quemaba antes de llegar a los 40 ºC. Al principio me chocó, pero ahora lo veo muy obvio.
La temperatura a la que te quemas está regida por la temperatura tuya interior. Cuando sufres dolor significa que tu cuerpo está siendo agredido, y que por lo tanto estás o puedes sufrir daños, es una "bendición evolutiva", si no estuviese te podrías quemar un brazo y ni enterarte. Cuando tu te surmerges en un líquido a 40 ºC, tu cuerpo se halla a unos 38 ºC, de forma que tiende a calentarse. Si a esto le añades que tu generas calor gracias a tu metabolismo, el cual al estar tú a 40 ºC no puedes evacuar, empiezas a recocerte.
Admitiré que todos hemos tenido fiebre alguna vez. La fiebre es un mecanismo de autodefensa que consiste en calentar el organismo por encima de la temperatura óptima. La parte mala, y es la que está relacionada con el tema expuesto, es que las moléculas que se mueven por nuestras venas y se encargan de transportar oxígeno tienen condidiones óptimas de funcionamiento, entre ellas por ejemplo, la temperatura y la acidez del medio. Cuando la temperatura sube, la molécula crea o destruye los enlaces que le permiten realizar su función (a esto se le llama "desnaturalización") por lo que, en el caso de la hemoglobina, comienza a transportarse peor el oxígeno en vena.
Me imagino que entre otras cosas, por eso no es bueno elevar la temperatura del cuerpo, y que por eso cuando superas la tuya interna propia el agua te quema. Y que por eso, el límite dónde el agua quema debe de estar sobre los 38-40 ºC.
Y para matar, si la fiebre es mala ¿por qué decimos que es un mecanismo de autodefensa? Pues porque al igual que nuestras proteinas se desnaturalizan, también lo hacen los agentes patógenos que han causado la infección, sean bacterias, virus, parásitos... Esto... Esto no es un suicidio, podría parecer que el cuerpo dice "ale, ya estoy muerto, pues me recaliento y morimos todos". La diferencia es que la elevación de temperatura eleva también los daños en el ADN/ARN e información genética de los agentes patógenos (virus, bactarias, etc) y en los nuestros, con la salvedad de que nuestro organimo es lo suficiente complejo para tener células orientadas simplemente a reparar esos daños que se produce. Es como si, para librarte de alguien, tiraras una bomba en la habitación sabiendo que tu eres antibombas aunque sufrirás algunos daños que se te curarán, pero tu enemigo no. Te sacrificas, sufres algunos rasguños que se te curan, pero matas al contrincante.
Normalmente, cuando a la gente le explican el ADN y tal, se tiende a verlo como algo estanco, ya que es la molécula a partir de la cuál surgen todas, y a partir de las cuales surgen los procesos y todo lo que es interno a nosotros. Pero esto parece no ser así, es una molécula que al estar a la temperatura corporal sufre continuos cambios, que son reparados en su gran mayoría por enzimas (moléculas) que se dedican a ello. Por ello parece una molécula estanca, y podemos permitirnos lo que nos podemos permitir.
Por gracia o por desgracia, hay *entes* que no disfrutan de estas condiciones, como pudiera ser el virus de la gripe. Este virus, al no disponer de capacidad reparadora, sufre cantidad de mutaciones (cambios en su información genética), algunas viables y otras no, lo que permite que cada año hayan nuevas cepas, algunas resistentes. Alguien podría pensar en la escasa o remota posibilidad de que surjan mutaciones viables, pero una probabilidad de una entre un millón comienza a ser eleveda si tratas con poblaciones de miles de millones, y más, si tratas con poblaciones DINÁMICAS dónde un virus que sufre una de esas mutaciones se reproduce con éxito exponencialmente.
Y ya está, pesé a que empecé hablando de una cosa y terminé hablando de otra.
En primer lugar, todos sabemos que el agua que hieve quema, y quema mucho. De aquí podemos decir que el agua a 100 ºC quema, porque es la temperatura a la que hierve. Vale.
En segundo lugar, todos sabemos que el agua a 0 ºC y en proceso de fusión o solidificación está fría, muy fría. De hecho, sabemos que a 5 ºC también lo está.
Si nunca habeis tenido la suerte de quemaros con agua que no hierva, os dareis cuenta de que a priori lo que tendemos a hacer es una linea recta entre dos puntos que conocemos, por lo que tenemos una entre el casi-hielo y el agua hirviendo dónde en un lado te quemas, y en el otro te congelas. Pues entonces está clarísimo, a 50ºC se debe estar genial.
Quizá, y para baldar dicha teoría, la gente debiera darse cuenta de que a 30 ºC un día de verano hace un calor espantoso, pero entonces nos podría salir alguien diciendo que eso es independiente, puesto que si el aire está a 30ºC (en realidad no, pero bué) el agua debe estar más o menos a la misma temperatura, puesto que están en contacto, y que cuando se meten tienen frío. De aquí podríamos acabar pensando que distintas sustancias se relacionan de distintas maneras con nuestras sensaciones térmicas dependiendo de su temperatura, aunque en realidad lo hacen dependiendo de su estado de agregación (conducción y convección) y bueno, sí, de la temperatura en el caso de la radiación.
Yo me di cuenta de que el agua empezaba a quemar alrededor de los 38 ºC cuando tenía 22 años, es decir, el año pasado. Estaba de Erasmus y me fuí con dos amigos a visitar a la novia de uno de ellos, en Aachen. A la hora de ducharme, me di cuenta de que el manubro ese te decía la temperatura según la apertura, de forma que estaba calibrado. Y ahí me di cuenta que me quemaba antes de llegar a los 40 ºC. Al principio me chocó, pero ahora lo veo muy obvio.
La temperatura a la que te quemas está regida por la temperatura tuya interior. Cuando sufres dolor significa que tu cuerpo está siendo agredido, y que por lo tanto estás o puedes sufrir daños, es una "bendición evolutiva", si no estuviese te podrías quemar un brazo y ni enterarte. Cuando tu te surmerges en un líquido a 40 ºC, tu cuerpo se halla a unos 38 ºC, de forma que tiende a calentarse. Si a esto le añades que tu generas calor gracias a tu metabolismo, el cual al estar tú a 40 ºC no puedes evacuar, empiezas a recocerte.
Admitiré que todos hemos tenido fiebre alguna vez. La fiebre es un mecanismo de autodefensa que consiste en calentar el organismo por encima de la temperatura óptima. La parte mala, y es la que está relacionada con el tema expuesto, es que las moléculas que se mueven por nuestras venas y se encargan de transportar oxígeno tienen condidiones óptimas de funcionamiento, entre ellas por ejemplo, la temperatura y la acidez del medio. Cuando la temperatura sube, la molécula crea o destruye los enlaces que le permiten realizar su función (a esto se le llama "desnaturalización") por lo que, en el caso de la hemoglobina, comienza a transportarse peor el oxígeno en vena.
Me imagino que entre otras cosas, por eso no es bueno elevar la temperatura del cuerpo, y que por eso cuando superas la tuya interna propia el agua te quema. Y que por eso, el límite dónde el agua quema debe de estar sobre los 38-40 ºC.
Y para matar, si la fiebre es mala ¿por qué decimos que es un mecanismo de autodefensa? Pues porque al igual que nuestras proteinas se desnaturalizan, también lo hacen los agentes patógenos que han causado la infección, sean bacterias, virus, parásitos... Esto... Esto no es un suicidio, podría parecer que el cuerpo dice "ale, ya estoy muerto, pues me recaliento y morimos todos". La diferencia es que la elevación de temperatura eleva también los daños en el ADN/ARN e información genética de los agentes patógenos (virus, bactarias, etc) y en los nuestros, con la salvedad de que nuestro organimo es lo suficiente complejo para tener células orientadas simplemente a reparar esos daños que se produce. Es como si, para librarte de alguien, tiraras una bomba en la habitación sabiendo que tu eres antibombas aunque sufrirás algunos daños que se te curarán, pero tu enemigo no. Te sacrificas, sufres algunos rasguños que se te curan, pero matas al contrincante.
Normalmente, cuando a la gente le explican el ADN y tal, se tiende a verlo como algo estanco, ya que es la molécula a partir de la cuál surgen todas, y a partir de las cuales surgen los procesos y todo lo que es interno a nosotros. Pero esto parece no ser así, es una molécula que al estar a la temperatura corporal sufre continuos cambios, que son reparados en su gran mayoría por enzimas (moléculas) que se dedican a ello. Por ello parece una molécula estanca, y podemos permitirnos lo que nos podemos permitir.
Por gracia o por desgracia, hay *entes* que no disfrutan de estas condiciones, como pudiera ser el virus de la gripe. Este virus, al no disponer de capacidad reparadora, sufre cantidad de mutaciones (cambios en su información genética), algunas viables y otras no, lo que permite que cada año hayan nuevas cepas, algunas resistentes. Alguien podría pensar en la escasa o remota posibilidad de que surjan mutaciones viables, pero una probabilidad de una entre un millón comienza a ser eleveda si tratas con poblaciones de miles de millones, y más, si tratas con poblaciones DINÁMICAS dónde un virus que sufre una de esas mutaciones se reproduce con éxito exponencialmente.
Y ya está, pesé a que empecé hablando de una cosa y terminé hablando de otra.
¡Y que bien!
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