O como dicen algunos ¡¡Haber elegido muertee!! Con una mueca desfigurativa en su cara que implica su disfrute hacia tu sufrimiento ¡¡Oh Oh, compañeros!!
¿Qué estaba yo diciendo? Ah sí, me proponía relatar un poquito el regreso de mis amigos desde Alemania hacia Valencia. Bueno, que decir que el aeropuerto hacia el que viajabamos nosotros se encontraba a una cantidad nada despreciable de Kilómetros ni horas (leáse de 4 a 5 horas de tren con 3 trasbordos). Pero bueno, había que ir, y si hay que ir se va. Allá nos lanzamos nosotros.
El primer contratiempo, y es que teniendo una ruta hecha por la DB (¿Deutsche Bahn?), que viene ser la Renfe versión alemana, no sabía si bajarnos en una parada o en otra. No nos engañemos, la hoja decia nítidamente y claramente "Kevelaer". Así lo decía. Ni un bizco hubiese leido otra cosa. Y la que dudaba yo era "Weeze". "Kevelaer" Vs "Weeze". Está claro que no hubo confusión de lectura.
El caso venía que cuando fuí a recogerlos al aeropuerto un revisor me dijo "bájate en la siguiente que también hay bus". Y bueno, aplicando leyes de la lógica que deberían estar prohibidas en la lógica, decidí preguntar a una mujer que por casualidades de la vida iba también a Valencia.
Momento cumbre. Decido que nos bajamos en Weeze. y más que nada porque justo lo decido arranca el tren desde Kevelaer hacia Weeze. A mitad de trayecto me pregunto... "¿Habrá autobus?" Necesitabamos un autobus para ir desde Weeze hasta su aeropuerto. Y le pregunto a la mujer.
Hay me cagué por no hacerles caso a los de la Renfe alemana. "Bien, bueno, no pasa nada" lalalala seguimos hablando, nos damos cuenta de que un aleman nos entiende y hablamos en valenciano más que nada por curiosidad. Tal, luego nos pregunta que en qué hablabamos y eso y llegamos a Weeze. Salimos y bueno, vamos por delante de la mujer, yo conocía dónde debía estar el autobus.
¿Sí? Pues no estaba. Uffa, pero es que por no haber no había ni taxis. Es entonces cuando me entero que la mujer, más seca que una mota de polvo en un desierto (y el tipo aleman que iba con ella era un poco raro) lleva poco tiempo aquí, en Alemania. Bueno, piden un taxi y les pedimos que pidan uno para nosotros. Bien, un poco de frío, un poco de carretera, 3€ por persona y "Bienvenidos al aeropuerto de Weeze".
Allí sinceramente había poco que hacer hasta las 6 de la mañana que sale el vuelo, así que yo me dormí como unas tres horitas. Tal, me despierto, todo bien, estos cogen el vuelo y yo salgo a esperar el bus, según mi hoja de rutas que PENSABA seguir a rajatabla. El Bus no viene, no viene y ¡leches! ¡No viene el bus!. Así que visto lo visto y para no perder mi tren de mi ruta, cojo un taxi con otras tres personas. Llegamos a tiempo y cojemos los tres el tren. Casi me duermo en la media hora... pero nada, aguanto :D
Llego a Krefeld, y ¡pam! transbordo. Y llega mi tren. Vereis, yo pensaba seguir mi plan a rajatabla... Pero es que yo iba a Münster, y el tren de mi ruta iba a Colonia, y había otro en el anden que iba a Münster... Bueno, me lio me lio y me salgo del planing. Como no, porque yo lo valgo.
Entro en el tren con una de las chicas con las que cojí el taxi, charro con ella un poco y luego me siento en otro sitio para dormir solo un ratito y estar amplio. Como no, ya sabeis lo que me pasó: me dormí demasiado. Me desperté dos veces, la primera ni me preocupé, la segunda... Cuando me vi parado, sin nadie alrededor, en un anden solitario por la ventana... Ufffa ¿¡¿¡Ande coño estoy!?!?
Cojo mi chaqueta y mi mochila y empiezo a caminar por todo el tren buscando algo o alguien... Veo unos pies en 1. Clase y me dirijo a ellos: "¿Dónde estoy?" a punto de preguntarle "¿y que me ha pasado?"
Qué felicidad, ahí voy yo y me bajo del tren, bajo las escaleras del andén y Touché ¿Para que lado tiro? Pasa por allí una chica y le pregunto. Lo malo de las chicas guapas es que tiendes a hacerles caso y son tan ignorantes como cualquiera, así que subo el andén y me pongo a esperar pacientemente otro tren, lloviendo-casi-nevando en una vía solitaria ¡Eh! ¡Acabo de descubrir que soy medio tonto! Y alguien me empieza a chillar desde el tren. Voy, un poco desesperado y es un hombre con un mono amarillo. No, mono = chaleco, teneis demasiada imaginación.
Le doy las gracias y voy a la parada, y recién llego recién llega el autobus. Me subo y pregunto que si va a Münster. En ese momento todo lo que entendí era que ciertamente no, pero que era parte del transbordo. Pensé en bajarme, pues ¿Dónde se está mejor sino, que en un andén con viento, lluvia, un par de grados y en mitad de la nada? Por supuesto, el bajarme no se me cruzó por la mente en ningún momento.
Al cabo de 6 minutos de espera, el autobús abandonó la parada repleto de gente que había llegado justo 1 minuto antes. Este autobús fué el principio de el final de esta historia. Y me llevó a Haltern am See, dónde cojí un tren directo a Münster y desde ya no había perdida hasta mi casa.
Y lo más curioso, que aún perdiéndome, llegué a Münster a la misma hora que el tren de Colonia que debería haber cogido por lo que pude coger el mismo tren a Osnabrück.
De aquí aprendí dos cosas:
- Que no intentes ayudar a una abuela alemana a subir su maleta, porque tiene derecho por ley de enviarte a la mierda. Así son algunos alemanes, pero en fin, seguiremos a pie del cañon con nuestra educación de punta en blanco.
- que no improvises en el país aleman a menos que no tengas nada de sueño.
Y pese a ello, oye, me gusta Alemania. Y de regalo, el mapa de cuánto de desvié de Münster :D

Besos y abrazos.











